Aunque sus familiares llevaron rápidamente al niño Sebastián Novoa Mosquera de 4 años, a la clínica La Misericordia, el menor ingresó sin signos vitales y los médicos no pudieron hacer nada por salvarlo.
El niño estaba de visita en la casa de un familiar ubicada en el conjunto residencial Oasis en la carrera 68 #74-80. Mientras sus padres dialogaban amenamente, el pequeño Sebastián cayó a la piscina, sin que nadie se diera cuenta. Pasaron unos minutos y como el niño no aparecía sus familiares salieron na buscarlo.
Fue un vecino el que descubrió el cuerpo del niño flotando en la piscina. De inmediato fue traslado al centro asistencial. Llama la atención que dentro del conjunto residencial el administrador ha dispuesto un amplio esquema de seguridad, con vigilantes y un circuito cerrado de cámaras de seguridad, pero, sin un salva vidas que pueda garantizar la seguridad en el área más visitada por los niños, la piscina.









