Dos operativos sin precedentes en el país en contra de este delito se adelantaron en desarrollo del PLAN DE CHOQUE en su tercera fase “El Que la Hace La Paga, Construyendo Seguridad”, liderada por la Seccional de Inteligencia Policial, Seccional de Investigación Criminal de la Dirección de Carabineros y Seguridad, Fiscalía General de la Nación conjuntamente con el Grupo de Operaciones Especiales de Hidrocarburos.
Producto de estas importantes operaciones se logró desarticular dos estructuras delincuenciales dedicadas al apoderamiento de hidrocarburos en distintas modalidades, no solo apropiándose del combustible de forma ilegal, sino también generando graves daños ambientales al extraerlo de forma irregular.
La primera de las operaciones denominada “Génesis” se ejecutó para desarticular una banda criminal, que estaba compuesta por trece (13) personas que fueron capturadas, tras comprobarles que llevaban alrededor de 3 años delinquiendo en los departamentos de Atlántico, Cesar y Santander. Durante más de un año de investigación en coordinación con la Fiscalía de la ciudad de Barrancabermeja, se identificó el modus operandi de esta banda, determinando que su cabecilla JOSÉ ALBEIRO CASTAÑEDA GALINDO conocido como “El Mono”, llevaría 6 años liderando actividades de apoderamiento de hidrocarburos, quien ordenaba a los integrantes de esta estructura extraer hidrocarburos de forma ilegal, para posteriormente transportarlos y comercializarlos.
Este grupo delincuencial realizaba excavaciones en busca de las líneas de crudo en zona rural de Barrancabermeja, instalando válvulas ilícitas ubicadas cerca de vías principales para realizar el cargue del hidrocarburo directamente al vehículo tipo cisterna. Posteriormente el crudo era almacenado en centros de acopio de este municipio, donde se realizaba un proceso artesanal para transformarlo en asfalto o aceite mineral para luego ser transportado en vehículos tipo cisterna a nivel nacional, utilizando guías de transporte de hidrocarburos falsas con el fin de evadir los controles de las autoridades.
Otro modus operandi utilizado por esta organización criminal, era la obtención del crudo mediante el contacto con los conductores de empresas de transporte contratadas por Ecopetrol, ofreciéndoles dinero a fin de abrir los compartimientos de manera que no se dañaran los sellos de seguridad y posteriormente estos eran cargados con la misma cantidad de agua del crudo descargado.
De forma simultánea en Bogotá, Barranquilla, Barrancabermeja, Villavicencio y en los municipios de La Esperanza (Norte Santander) y Villanueva (Casanare) se capturaron 13 personas por los delitos de apoderamiento y receptación de hidrocarburos, concierto para delinquir y uso de documento público falso. La segunda operación se llevó a cabo por casi 50 hombres de grupos elite de la Dirección de Carabineros y Seguridad Rural en la ciudad de Santa Marta y municipios de Zona Bananera, logrando mediante allanamientos la captura de los ocho (8) integrantes de esta red que fue desarticulada en su totalidad, la cual tenia injerencia en la zona bananera del departamento del Magdalena, quienes eran solicitados por los delitos de apoderamiento de hidrocarburos, concierto para delinquir y contaminación ambiental.
Entre los detenidos se encuentra “PICHO”, quien era el cabecilla de esta organización, el cual se encargaba de planear, coordinar y ejecutar la actividad delictiva de apoderamiento y comercialización ilegal de hidrocarburos, sobre el poliducto de ECOPETROL.
La Policía Nacional apoyada en diferentes técnicas investigativas por parte de la Fiscalía 132 Especializada de Valledupar Cesar, tras 08 meses de seguimiento, lograron identificar el modus operandi y movimientos de esta banda criminal que instalaba válvulas ilícitas al poliducto de Ecopetrol en la línea Pozos Colorados – Ayacucho, para la posterior comercialización en estaciones de servicio y parqueaderos de la zona.
Durante el tiempo que esta organización criminal delinquió generó pérdidas económicas por $437’441.980 millones de pesos, de los cuales $280´000.000 correspondían al combustible hurtado y $157´441.980 a la reparación del tramo donde indiscriminadamente se instalaron estas válvulas.









