Las investigaciones adelantadas por la Fiscalía General de la Nación evidenciaron que Mauricio Parra Rodríguez habría legalizado durante quince (15) años millonarias sumas de dinero para el desmovilizado grupo de las Farc, que le permitieron ganar estatus de empresario prestante, mantener contacto con diversas personalidades del país y adquirir bienes lujosos. Durante las indagaciones fueron identificadas sesenta y cinco (65) propiedades que figuraban a nombre de los familiares y más cercanos amigos de Parra Rodríguez, conocido como el Quesero, Opita o el Gusta.
Todas acaban de ser ocupadas en una operación conjunta entre la Fiscalía General y el Ejército Nacional en las ciudades de Bogotá, Cali /Valle del Cauca) e Ibagué (Tolima), y en los municipios de Garzón, Campoalegre y Pitalito (Huila); Albania, Valparaiso y Belén de los Andaquíes (Caquetá). Además de los bienes avaluados en cincuenta y siete mil millones de pesos ($57.000’000.000), quedaron congeladas 24 cuentas bancarias.
Una historia de testaferrato
En el curso del proceso fueron recibidas varias evidencias físicas y testimonios, algunos de reinsertados de las Farc, quienes aseguraron que desde el año 1998 en la zona del Caguán (Caquetá), Mauricio Parra Rodríguez llevaba mercado y diversos artículos a los campamentos de esa organización, y así habría iniciado su supuesto vínculo con esta agrupación.
Para esa época los testigos lo señalan de sacar quincenalmente de las selvas de Caquetá entre 100 y 200 kilogramos de cocaína, que eran camuflados entre quesos, por lo cual recibió el alias de Quesero. Fue así como Parra Rodríguez fue capturado en noviembre de 2003, en la vía que de Honda (Tolima) conduce a La Dorada (Caldas), y luego condenado a 16 años de cárcel por transportar 86 kilogramos de estupefacientes. En septiembre de 2010 recibió el beneficio de libertad condicional.
Las investigaciones indican que, tras quedar libre, retomó los presuntos nexos cabecillas del Bloque Sur de las Farc y de la columna Teófilo Forero, y constituyó un capital desproporcionado que poseía a través de sociedades, establecimientos comerciales y otros bienes que habrían servido para blanquear dineros, y que hoy son objeto de medidas cautelares de extinción de dominio.
La caída de alias Quesero y su presente judicial
Mauricio Parra Rodríguez fue capturado hace 13 días en el Aeropuerto Eldorado de Bogotá y, de inmediato, quedó a disposición de un juez de control de garantías. La Fiscalía le imputó los delitos de lavado de activos y enriquecimiento ilícito, y recibió medida de aseguramiento que deberá cumplir en la cárcel.
Adicionalmente, fue judicializado como presunto responsable del homicidio de Jhonny Alonso Orjuela Rueda, propietario de los almacenes Surtifruver de la Sabana, cuyo crimen ocurrió el 20 de octubre de 2016 en Bogotá.
Precisamente, uno de los bienes ocupados por la Fiscalía y el Ejército es un predio rural en el barrio Mochuelo, en el sur de Bogotá, donde se iba a realizar un cultivo de arándanos, negocio que supuestamente se convirtió en disputa entre Parra Rodríguez y el dueño del reconocido establecimiento de comercialización de frutos, al parecer uno de los motivos para que se presentara al parecer el delito.
El Quesero: presunto determinador de crimen de líder social en Pitalito (Huila) Las investigaciones adelantadas por la Fiscalía General de la Nación sobre el homicidio del abogado, líder social y expersonero de Pitalito (Huila), Luis Gerardo Ochoa, ocurrido el 6 de abril del presente año, permitieron establecer que Mauricio Parra Rodríguez, también habría tenido participación en este crimen.
Durante el fin de semana fueron capturados por la policía judicial de la Fiscalía (CTI) cuatro de los señalados determinadores del asesinato y dos de los presuntos autores materiales. Ante un juez de control de garantías de Neiva (Huila) fueron imputados por los delitos de homicidio y porte ilegal de armas, y recibieron medida de aseguramiento en centro carcelario.
El Quesero, Opita o el Gusta fue vinculado a la investigación como presunto autor intelectual. La audiencia se cumplía vía internet desde el centro de reclusión, pero no terminó debido a la renuncia de su defensa una vez conoció los cargos. En su caso, la diligencia será reprogramada.
Los demás capturados por el homicidio del expersonero, Luis Gerardo Ochoa, son: César Sierra, representante legal de la Constructora Soginco, una de las sociedades ocupadas a Mauricio Parra Rodríguez, y según lasevidencias, uno de sus socios principales, Edgar Núñez, pastor de la iglesia cristiana La Voz de Dios y exsecretario de Planeación de Pitalito, Mario Colorado, pastor de la iglesia cristiana La Voz de Dios, Mauricio Ortíz, contratista de la Alcaldía de Pitalito. Los dos indiciados autores materiales fueron identificados como: Mauricio Murcia Orjuela, alias el Duende y Stewart Santacruz, alias la Muerte.
La hipótesis inicial que maneja la Fiscalía sobre el crimen, sería la defensa que el abogado Luis Gerardo Ochoa asumió de un grupo de casi 400 víctimas de una supuesta estafa por una urbanizadora ilegal. Las investigaciones continúan. El emporio Entre las propiedades ocupadas con fines de extinción de dominio a Mauricio Parra Rodríguez, que ascienden a cincuenta y siete mil millones de pesos ($57.000.000.000), hay un grupo de oficinas en un sector exclusivo en el norte de Bogotá, cinco vehículos, tres lotes donde se iban a desarrollar proyectos urbanísticos en Ibagué (Tolima) y Pitalito (Huila), con sus respetivas licencias al día; 14 predios rurales entre fincas y terrenos; dos apartamentos y garajes.









