La crisis carcelaria en Barranquilla tiene colapsados los calabozos provisionales del Centro de Servicios Judiciales y la Unidad de Reacción Inmediata de la Fiscalía.
Según autoridades, son 140 detenidos que permanecen represados en estas instalaciones en precarias condiciones de salubridad.
Dilio Nieto, coordinador del Centro de Servicios Judiciales de Barranquilla, dijo estar altamente preocupado por riesgos de seguridad y salud que enfrentan, tanto internos como juristas y personal administrativo, pues estos son lugares de permanencia transitoria y hay algunos reclusos que ya completan hasta seis meses con medidas proferidas por jueces esperando ser llevados a un centro carcelario.
En los calabozos hay internos con heridas de bala, abscesos y otros problemas de salud.








