La inseguridad que azota el transporte urbano parece no tener freno de ninguna clase. Las cámaras de seguridad instalada en los buses convirtieron en temibles celebridades a los delincuentes que se suben a los vehículos a robar a conductores y pasajes.
Uno de los más captados por las cámaras es un hombre de tés trigueña que usa la barba tipo candado de estatura aproximada de un metro y setenta centímetros de cabello corto y actuar agresivo, que ataca constantemente a los buses que se movilizan en el corredor de la calle 17 entre los barrios de La Chinita, La Luz Y Rebolo.
“ese man no las tiene velá, atraca de madrugada, a medio día, de tardecita, de noche y la policía parece que no puede con él”. Narra uno de los desesperados conductores que pidió mantener en secreto su identidad.
El sujeto fue grabado por las cámaras de seguridad el pasado 7 de abrir vestía una camisa roja, abordó un bus de la empresa Coolitoral y sin desenfundar el arma de fuego despojó al conductor del dinero del viaje.
Luego fue captado nuevamente el 17 de abrir donde se sube a otro bus, esta vez vistiendo un suéter de color negro y pantaloneta de Jeans. Siguendo como si siguiera los pasos de un manual del atracador utiliza siempre el mismo modus operandi, no pasa del torniquete, apenas muestra el arma de fuego y le quita al conductor el dinero del viaje. Posteriormente se baja del bus con toda la tranquilidad del caso.
Las cámaras volvieron a registrar su accionar criminal. El siguiente golpe fue el 18 de abril del año en curso. El delincuente vistiendo una camisa negra con rojo y una pantaloneta azul sube al bus y saca un cuchillo con el que intimida al conductor, le quita el dinero y el celular y luego le roba el celular a un pasajero. Una mujer que va en la primera banca del bus se aferra a su hijo y le tapa los ojos para evitar que vea la traumática escena. Solo transcurren unos segundos y el atracador se baja como si nada. Al conductor no le dio tiempo de presionar el botón de pánico para dar aviso a las autoridades.








