En su primer discurso en Colombia el Papa Francisco pidió a los colombianos que huyan de la venganza. El discurso del santo padre fue pronunciado ante el presidente del país, Juan Manuel Santos, y demás autoridades en la Casa de Nariño.
El papa hizo un llamado a la reconciliación solicitando cerrar las brechas que abrió la negociación con las Farc. : “huir de toda tentación de venganza y búsqueda de intereses sólo particulares y a corto plazo”.
Francisco ratificó su apoyo y acompañamiento al pueblo colombiano en su intensión de acabar con el conflicto armado. “Quise venir hasta aquí para decirles que no están solos, que somos muchos los que queremos acompañarlos en este paso; este viaje quiere ser un aliciente para ustedes, un aporte que en algo allane el camino hacia la reconciliación y la paz”, señaló en la Plaza de Armas del palacio presidencial.
A través de su discurso el sumo pontífice respaldo al presidente Santos cuando solicito que se aprueben “leyes justas que garanticen la armonía y ayuden a superar los conflictos que han desgarrado esta Nación por décadas”.
El papa argentino pidió el compromiso de los colombianos para trabajar siempre por la paz: “la búsqueda de la paz es un trabajo siempre abierto, una tarea que no da tregua y que exige el compromiso de todos”.
Francisco animó “a poner la mirada en todos aquellos que hoy son excluidos y marginados por la sociedad, aquellos que no cuentan para la mayoría y son postergados y arrinconados”.
Como es su costumbre el sucesor de Pedro pidió por los mas vulnerables “Les pido que escuchen a los pobres, a los que sufren. Mírenlos a los ojos y déjense interrogar en todo momento por sus rostros surcados de dolor y sus manos suplicantes. En ellos se aprenden verdaderas lecciones de vida, de humanidad, de dignidad”.
Jorge Bergoglio usó una parte del discurso de aceptación del Premio Nobel de Literatura (1982) del escritor colombiano Gabriel García Márquez en la que decía que “Sin embargo, frente a la opresión, el saqueo y el abandono, nuestra respuesta es la vida”.
“Es mucho el tiempo pasado en el odio y la venganza… La soledad de estar siempre enfrentados ya se cuenta por décadas y huele a cien años; no queremos que cualquier tipo de violencia restrinja o anule ni una vida más”, añadió el papa.
El papa concluyó diciendo a los colombianos que reza por ellos y “por el presente y por el futuro de Colombia”.








