El Dr. Issa Abuchaibe fue un ser muy especial. A los que tuvimos oportunidad de conocerlo, nos queda un profundo dolor por su partida.
Le doy gracias a Dios por haberme permitido compartir, con Él, largas horas de tertulias profundas, en las cuales aprendí mucho de sus enseñanzas y consejos llenos de la sabiduría propia de los emigrantes del Medio Oriente, pero magnificada en su persona!
Nos Hará mucha falta a los que disfrutábamos de su compañía! Que Dios lo tenga en su reino.
Su bondad y su comportamiento siempre impecable, propios de un gran ser humano, lo llevarán a un lugar muy especial, cerca a su creador! Lo recordaré hasta mis últimos días en esta tierra! Qué gran ejemplo de vida nos dejó.
Que Dios le de el descanso eterno a su alma y la resignación a sus hijos, yernos y Nueras.







