La emergencia pudo ser controlada a tiempo. En la evacuación fueron fundamentales los héroes anónimos, personas del común que unieron esfuerzos de manera solidaria, con los cuerpos de emergencia para rescatar a los pacientes y personal asistencial de los pasillos llenos de humo de la clínica Reina Catalina. Muchos arriesgaron su vida para sacar en sillas de ruedas, en camillas o sus brazos, a bebes recién nacidos y enfermos recluidos en la unidad de cuidados intensivos.
No solo fueron bomberos, policías, integrantes de la defensa civil y socorristas, a las labores de rescate también se unieron taxistas, vendedores de tinto, vecinos de la clínica y hasta periodistas. Uno de los socorristas improvisados fue el patrullero de la noche de noticias RCN, Humberto Herrera, quien por un momento se olvidó del micrófono y de su misión de informar y de manera voluntaria apoyó la evacuación de los pacientes, algunos de los cuales habían quedado atrapados en los pisos superiores de la edificación.
Humberto, trasnochaba como en cada jornada laboral, junto a su equipo de trabajo conformado por el camarógrafo Aurelio Silva y el asistente Carlos Ruiz, cuando se enteraron de la emergencia que convocaba a más de 20 ambulancias en la carrera 47 con calle 82, rápidamente llegaron al lugar de la noticia y se dieron cuenta que lo socorristas eran pocos para atender la situación que era de gran magnitud. “El primer impulso es de registrar la noticia, pero te das cuenta que la gente necesita tu ayuda y olvidas lo que llegaste hacer y sin pensarlo te pones al servicio de los que te necesitan… le dimos una mano a los socorristas que trabajaban arduamente para evitar una tragedia” contó el comunicador con evidentes señales de cansancio.
Ese sentido de la solidaridad lo mostraron todos los que se movilizaron a la hora de la emergencia cerca de la clínica Reina Catalina. Un taxista que transportaba una carrera se unió al operativo de evacuación junto a su pasajero, sin importar que llegara tarde a su destino. “aquí lo importante era ayudar a la gente de la clínica y sacar los bebes” dijo el transportador que prefirió mantenerse como un héroe anónimo.
Otros improvisados socorristas fueron el alcalde, Alejandro Char y la secretaria de salud distrital, Alma Solano, quienes no se limitaron a dar órdenes y coordinar el rescate, ambos funcionarios dieron una gran muestra de humildad y solidaridad trabajando hombro a hombro con los rescatistas, logrando que la emergencia no dejara un resultado que lamentar.
Tanto el alcalde como su secretaria de salud, prefirieron darle el crédito a los socorristas y dejar en el anonimato su aporte : “agradecemos a los bomberos, la policía, gente de prevención de desastres, la defensa civil, enfermeras y médicos, al Crue a los hospitales cercanos, todos los que dieron todo su trabajo para salvar muchas vidas, yo solo tengo palabras de agradecimiento para resaltar el trabajo de todos, toda Barranquilla se movilizó de manera impecable” dijo el primer mandatario después de superada la emergencia.









