Más que “Chateo” en el metropolitano hubo “Bachateo”. El ritmo futbolístico lo impusieron Barrera, Chará y Teo para que Junior de Barranquilla pudiera conquistar su segunda Copa Águila. En el trámite del partido los dirigidos por Julio Comesaña dominaron las acciones más allá que en el segundo tiempo el Independiente Medellín se acercó al arco de Sebastián Viera y con algunas escaramuzas causó peligro.
En la primera parte solo hubo un equipo en el campo, el Junior. Al tradicional “Chateo” se le sumó Jarlan Barrera para armar una trenza de talento que deleitaba a la tribuna y asustaba a los defensores del rojo de Antioquia. Pero solo fue hasta el minuto 33 cuando la magia de la zurda de Jarlan rompió la igualdad en el Coloso de la ciudadela. El samario inició la jugada abriendo juego por izquierda con Teófilo Gutiérrez que le regresó el balón al 10 rojiblanco para impactada con potencia, le doblara la mano a David González y anotara el primero de la noche.
Jubilo en el metropolitano, el gol era un modesto botín para todo el dominio tiburón. El segundo tiempo inició con un cambio de actitud de los visitantes, Medellín subió las líneas y Junior le apostó a esperar en sus predios. El ex Junior Edinsón Tolosa tocó la puerta de los locales con un disparo de tiro libre que pegó en el palo, esa sería la jugada más clara para Medellín, que sin ser profundo inquietaba el perímetro del capitán tiburón.
Pero la ansiedad y la angustia se transformaron en euforia y celebración cuando el ídolo local Teo Gutiérrez anotó un golazo finalizando una jugada de su compañero de fórmula Jimmy Chará. El delantero de la chinita tomó la bola al borde del área y con más precisión que fuerza la mandó a guardar dejando al arquero rival con la única opción de mirar la trayectoria del balón. Barranquilla celebra el primero de los tres títulos soñados, luego de la corona en la copa Águila el triplete prometido estaría completo ganando la liga y la copa Suramericana.









