El barranquillero Jaime Echenique regresó a Barranquilla de vacaciones y habló con los medios sobre sus experiencias en los últimos meses, en dónde se convirtió en el primer colombiano en jugar un partido oficial en la NBA. Lo hizo en diciembre, con Washington Wizards.
Sobre eso, manifestó que ha puesto al baloncesto colombiano en lo alto, ya que lo realizado fue histórico para nuestro país.
También demostró tranquilidad por el gran trabajo que está haciendo, dando a entender que eso traerá su recompensa.
Echenique solo jugó 1 partido en la NBA profesional con los Wizards, ya que luego fue trasladado a otro equipo: Capital City Go-Go, el cual es un filial de los Wizards. Con este, se destacó en la G-League, por lo cual su buen rendimiento le puede permitir volver más adelante a la máxima división de Estados Unidos
Feliz por regresar a Colombia y a Barranquilla: “Contento de estar de vuelta, volver a mi país y ver a mi familia. Sé que se vienen cosas grandes para la siguiente temporada”.
Su futuro: “Quiero seguir trabajando duro y hacer las cosas como las vengo haciendo. Hay rumores, lo dejo ahí. Quiero descansar con mi familia y luego seguir trabajando”.
Sensaciones al debutar con Washington Wizards: “No fue algo que me sorprendió porque desde que me fui a Europa venía trabajando para eso. Ya estaba muy familiarizado y me he preparado toda mi vida para eso”.
Puede volver a la NBA: “Sí, claro, eso fue un pequeño abrebocas (debutar allí). Al fin y al cabo eso es algo político y quiero que mi talento haga el ruido que hizo este año”.
Lo que le gustó de la liga: “Me gustó todo, es la mejor liga del mundo. Uno trata de estar ahí constantemente. La empatía con muchas superestrellas es algo inalcanzable”.
Puso al baloncesto colombiano en lo alto: “Hice mi trabajo y puse al baloncesto colombiano muy en alto y ya la gente sabe quién es Jaime Echenique”.
Ya se acostumbró al baloncesto de élite: “No tanto me impresionó (este último año), me impresionó fue en mi primer año antes de irme a Europa. Esta vez fue diferente porque sentía que pertenecía ahí. Cuando sientes que perteneces, nada te asombra”.







